Reforma a la Educación Superior. ¿Por qué protestan los estudiantes?

El nuevo proyecto de reforma a la Ley de Educación Superior presentado por la Ministra de Educación ante el Congreso para su aprobación ha levantado uno de los mayores malestares de los que tenga memoria entre los estudiantes universitarios. Nunca antes había visto tan decididos a los universitarios del país (y estudiantes en general) a defender su posición frente a un proyecto que sienten que atenta contra la educación superior en el país.

Actualmente los universitarios en todo el país, coordinados desde la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, se encuentran en un Paro Nacional Indefinido que sólo se terminará cuando la Ministra de Educación decida retirar el proyecto que pasó al Congreso para su aprobación y se siente junto con los representantes universitarios (estudiantes, rectores, profesores y trabajadores) a crear entre todos una nueva Ley de Educación Superior que garantice la sostenibilidad y el acceso a la educación en las universidades públicas del país.

Podríamos decir que el malestar de las organizaciones estudiantiles en contra del proyecto de reforma a la Ley de Educación Superior se resume en los siguientes puntos: 

1. La falta de recursos para las universidades públicas.
2. El alto costo de las matriculas y la no gratuidad que restringe el acceso a la educación.
3. El ingreso de capital privado a las universidades públicas o universidades mixtas como lo propone el proyecto.

De una manera muy, pero muy general, trataré de explicar cada uno de los anteriores puntos con lo que he podido recoger de los diferentes medios de comunicación y representantes estudiantiles.

Falta de recursos para las universidades públicas

Aunque es cierto que el proyecto dice que se girarán más recursos para las universidades e instituciones de educación superior, cabe decir que estos recursos serán insuficientes por dos razones principalmente. La primera es que la falta de nuevos recursos desde hace años para las instituciones de educación pública obligó a estas a endeudarse y el dinero que llegue prácticamente ya estará destinado a cubrir sus deudas, mas no a mejorar su cobertura y su calidad que es lo que se exige en el nuevo proyecto.

La segunda razón es que los recursos girados no serán suficientes para cumplir con las expectativas y exigencias del proyecto, por lo que muchas universidades o irán a la quiebra o deberán aumentar sus cobros a los estudiantes ya que los recursos girados no les serán suficientes para poder responder a las exigencias del proyecto.

Alto costo de las matriculas y la no gratuidad en la educación

Las universidades públicas deberían ser gratuitas, ya que deben permitir que las personas de bajos recursos puedan aspirar a estudiar una carrera que les ayude a salir o a mejorar su situación económica. Los recursos que se le han dejado de girar a las universidades públicas las ha obligado a aumentar el valor de sus matriculas para poder compensar el déficit al que lo poco que les envía el gobierno nacional las ha obligado a tener.

Esto incide directamente en el índice de deserción en la educación superior y la falta de inclusión de muchos sectores sociales ya que los altos costos de las matriculas no permiten que las personas de bajos recursos puedan acceder a este tipo de educación.

Cabe anotar que con el dinero que el gobierno pretende girar a las universidades públicas mediante esta ley de reforma, y teniendo en cuenta la situación actual de las universidades públicas,  las universidades e instituciones de educación superior publica en el país están condenadas a dos cosas:

1. No subir matriculas ni los valores de lo que cobran, pero irse a la quiebra y ser liquidadas. Ya se están empezando a ver los primeros síntomas de esta situación. La Universidad Nacional en Bogotá solo tiene presupuesto para funcionar hasta el otro año.

2. Subir matriculas y los valores de todo lo que cobran para asegurar su supervivencia como universidades, pero eso sería prácticamente lo mismo que privatizarlas. Los altos costos de matriculas le harían perder la misión como universidad pública por restringir el acceso a la educación superior a quienes no tienen muchos recursos.

Además, este proyecto les exige a las universidades públicas actuales aumentar considerablemente la cobertura en educación con los recursos que recibirán, algo casi imposible ya que si con el presupuesto actual no alcanza, será imposible aumentar la cobertura y de hacerlo, seguramente se afectará la calidad de la educación brindada.

La Mesa Amplia Nacional Estudiantil calcula que con lo recursos que pretende girar el gobierno con esta nueva ley,sólo alcanzaría para cubrir 20 mil nuevos cupos en las universidades, pero el gobierno les exige a las universidades que con el dinero con el que abren 20 mil nuevos cupos, abran 600 mil, casi un milagro.

Hay un dato importante a tener en cuenta revelado por la Mesa y es que con los dineros girados, el gobierno ha destinado, por decirlo en otras palabras, 500 mil pesos anuales por alumno en universidad pública, es decir, la universidad debe educarlo a usted durante un año por 500 mil pesos. Este valor es el más bajo de Latinoamérica y para hacer una comparación, en Chile el gobierno destina 3.5 millones de pesos para la educación anual de cada estudiante en universidades públicas y aún así están en paro.

El ingreso de capital privado a las universidades públicas

El gobierno, en el nuevo proyecto, en otras palabras permitirá el ingreso de capital privado en las universidades públicas y aunque en el proyecto presentado se maquilló ese punto, el principio de esta idea sigue intacta en el proyecto. Los estudiantes no quieren que la universidad pública se convierta en una fábrica de hacer dinero y por eso este es uno de los puntos que más critican al proyecto.

Es importante realizar una nueva Ley de Educación Superior que en verdad beneficie a las universidades públicas, que han demostrado, a pesar de las adversidades, que pueden dar educación de calidad y colocar a Colombia en el plano internacional de la educación superior. Esta ley debe ser construida entre los actores de la educación como lo son los estudiantes, los rectores, los profesores y los trabajadores para que sea una ley que beneficie a todos por igual o al menos, lo más posible.

Por ultimo quisiera agregar que los estudiantes deben al menos leerse el proyecto radicado para que sienten una posición personal al respecto y al menos tengan claro que puntos son los neurálgicos en este proyecto. No me cabe duda que al menos el 80% de los estudiantes que salieron a las calles ayer y hoy, no han leído en su totalidad el proyecto y eso es como andar con los ojos vendados, gritar por gritar, no saber porque se lucha.

Acá les dejo un enlace con el proyecto presentado por la Ministra de Educación al Congreso para que en estos días de paro, al menos se tomen el trabajo de leer el proyecto y sepan porque realmente luchan y protestan, saquen sus propias conclusiones y protesten como debe ser: con argumentos propios.

Texto final de la Ley de Reforma a la Educación Superior

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